Que nos bajen los sueldos un 10%, pero también los gastos

Que nos bajen los sueldos un 10%, pero también los gastos

ollirehn

El FMI recomienda que bajemos los costes salariales en España un 10%, para poder crear empleo. El comisario europeo Olli Rehn está de acuerdo, y los expertos comunitarios le apoyan fervientemente. Parece que somos tontos al no haber pensado en una solución tan evidente.

Todos hemos pasado épocas de nuestra vida con bajos ingresos, y hemos tenido que adaptarnos. Todos tenemos amigos, vecinos, familiares, que se ajustan a niveles de ingresos inferiores a los nuestros, y no tienen más remedio que adaptarse. Otros sufren la tragedia de no disponer de ingresos en su familia, y dependen de la ayuda de familiares, amigos y vecinos para poder subsistir.

El problema viene cuando, basándote en tus ingresos, te has comprometido a unos gastos determinados a largo plazo, como la hipoteca, que no admiten flexibilidad alguna. En su momento, tomaste la decisión de realizar esa inversión porque el pago mensual era compatible con tus ingresos. Los más previsores, hasta calcularon modelos pesimistas para protegerse ante subidas de intereses.

Ingresos y gastos familiares

Una familia consciente, analiza los gastos fijos mensuales, determina cuánto puede gastar en muchas otras cosas, y calcula cuánto queda como renta disponible, que podría dedicarse a otras inversiones o ahorro.

Sin embargo, si pasan años de recesión, como los que nos está tocando vivir, el volumen de ingresos brutos no crece, pero el volumen de ingresos netos decrece, porque los impuestos suben para compensar el descenso de contribuyentes. Por otro lado, el simple efecto de la inflación resulta en un descenso del poder adquisitivo, reduciendo la renta disponible hasta límites insostenibles.

Entonces llegan las subidas de los servicios públicos de todo tipo (como el 50% de las tasas universitarias) y lo que antes suponía poder llevar tu familia adelante sin mayores problemas, se convierte en una constante lucha contra el día a día, para simplemente sobrevivir.

Y seguimos recortamos nuestros gastos cada día

Y en este estado de cosas, ya no sales a tomar algo con los amigos, y la industria de la restauración se resiente. Y ya no alquilas un apartamento de vacaciones, y esto supone un descenso de los ingresos para muchas familias que dependían de este ingreso extra en el verano. Y ya no te puedes permitir paga por TV de pago, y la industria de la TV de pago corre el riesgo de desaparecer. Y si antes comprabas el periódico ahora solo lo ves por internet gratuitamente, y la prensa se aferra como puede a cualquier salvavidas que les permite seguir a flote. Y seleccionas aquellos productos alimenticios que más se ajustan a tu presupuesto, y que además estén de oferta, con lo que terminas comprando precisamente los productos que menos margen dejan a productores y comerciantes, con lo cual su negocio deja de ser rentable, al no poder vender aquellos productos que les garantizaban su rentabilidad. Y si antes comprabas ropa nueva en verano y Navidad, ahora tiras de armario para ver si hay algo antiguo que tus amigos quizá no recuerden, y los fabricantes y comerciantes de ropa se plantean cerrar o aguantar como puedan a pasar la tormenta.

Nuestros gastos, son los ingresos de otros

Pero claro, los restaurantes, bares, supermercados, cadenas de TV, prensa, agricultores, ganaderos, fabricantes de ropa, todos reducen sus ingresos, entran en pérdidas, y no tienen más remedio que despedir a parte de su plantilla, o cerrar.

Y entonces hay menos población activa, y menos gente que pague impuestos, y los impuestos y tasas no tienen más remedio que seguir subiendo, reduciendo más aun la renta disponible de aquellos afortunados que seguimos teniendo trabajo. Y la rueda sigue girando inexorablemente.

Y llegó el FMI con sus ideas felices

Y cuando creemos que nada peor puede ya pasar, viene el FMI y nos dice que debemos reducir nuestros sueldos un 10%, y la Unión Europea les apoya, y se asombra de que no nos diéramos cuenta de tan obvia solución.

Y el caso es que ninguno de nosotros se opondría a esta medida, siempre y cuando ello llevara aparejado la rebaja de nuestros costes en esa misma proporción, de modo que la renta disponible no sufriera desproporcionalmente. Porque lo que no nos dicen es que una rebaja del 10% de ingresos brutos supone, una vez descontados impuestos y gastos fijos a los que no se les ha aplicado rebaja alguna, entre un 30% y un 50% de renta de subsistencia para muchas familias, y una desaparición completa de la poca renta disponible que pudieran aun tener.

Y esa reducción de renta disponible, solo produciría un descenso de consumo brutal, hundiendo nuestra economía local hasta que ya no quede renta disponible para nadie, ya que nos quedaríamos sin trabajo, sin bienes y sin esperanza para el futuro.

Print this entry

Fernando G. Guerrero

Fernando G. Guerrero

President of SolidQ, Non-Executive Director, Digital & Data Strategist, crazy about technology, NBA, movies and music of all kinds. Tom Peters' fan since 1982


Tags assigned to this article:
economíaFMIrecesiónsueldosunión europea

Related Articles

Albatera, Alicante, 1 de Enero del 2012, 20 grados a medio día

Hace un par de semanas asistí a una charla del profesor Manuel Desantes en el Club Información de Alicante. En

La incansable búsqueda del conocimiento como fuente generadora de oportunidades

Ayer me invitaron a presentar la sesión inaugural del evento HackForGood de la Universidad de Alicante, patrocinado por Telefónica. Podéis descargar

Medidas urgentes: Que las fechas de pago de la Administraciones Públicas sean completamente predecibles

En estos tiempos se habla mucho de qué medidas habría que tomar para salir de la crisis en la que

9 comments

Write a comment
  1. XaviPaper
    XaviPaper 8 August, 2013, 14:37

    Muy bueno como siempre Fernando, pero como bien dices el problema es de gasto.

    Por ejemplo el sector público no se ha optimizado o reajustado como lo ha hecho el sector privado. Si lo hiciese, se podrían bajar los impuestos y sin modificar el salario neto (o incluso subiendolo) reducir el sueldo bruto de todos. Con esto mantener la balanza (o mejorarla) para que no decaiga el consumo…

    Bajar el 10% del sueldo bruto de los trabajadores sería bueno si bajasen los impuestos en la misma medida para no perder poder adquisitivo y que todo fluya…

Only registered users can comment.