×

cafeconleche

Durante estos últimos días, la inagotable inventiva española ha producido todo un conjunto de imaginativas bromas sobre la presentación de Ana Botella ante el COI. No voy a entrar a comentar o evaluar en este artículo la calidad de estas bromas. Tampoco voy a echar más leña al fuego en cuanto a la capacidad de nuestros políticos para comunicarse en inglés. Pero el conjunto de los comentarios producidos durante los últimos días muestran claramente lo poco que conocemos el modo en que se usa el inglés coloquialmente en los países angloparlantes.

Vaya por delante que solo soy un español que por necesidades del trabajo se las ha ingeniado para aprender inglés, de un modo bastante caótico y autodidacta, como explico en otro artículo de este blog

Así que no pretendo sentar cátedra en cuanto a filología inglesa, ni remotamente. Solo intento aportar algunos comentarios, desde le punto de vista de alguien que lidia con angloparlantes nativos todos los días, desde hace un par de décadas.

Sobre las presentaciones ante el COI

Si alguien piensa que las presentaciones de nuestros políticos ante el COI fueron improvisadas, y dejadas a merced del nivel de inglés que tuviera cada cual, se equivoca de plano.

Yo no he participado en este proceso, evidentemente, pero estoy seguro al 110% de que esos discursos los han revisado un gran número de personas, incluyendo angloparlantes nativos, expertos en presentaciones públicas de alto nivel en inglés ante audiencias internacionales de alto nivel político.

Estoy seguro de que nada se ha dejado al azar, y si en alguna presentación, como la de Ana Botella, se han mezclado términos castellanos con ingleses, es porque así se planificó detalladamente. Y se hizo así porque es muy normal que los angloparlantes nativos utilicen de este modo su idioma. Comentaré más sobre este punto más adelante en este artículo.

El modo en que cada cual presentó su parte podrá haber sido más o menos afortunado, pero nada se ha dejado al azar, y estoy seguro de que todo se ensayó hasta la última palabra, cada guiño, cada sonrisa, la modulación de la voz, y hasta le modo en que la mirada se dirigía a cada uno de los presentes.

Yo he participado bastantes veces en cursos de formación a ponentes, y esto es lo que se hace habitualmente en casos de suficiente importancia.

The Royal Academy of the English Language

No existe una Real Academia de la lengua inglesa, ni nada remotamente parecido, y siempre se ha rechazado cualquier intento de crearla. De hecho, el concepto de “lengua oficial” no está tan claro en países como Estados Unidos, como lo está en España o Francia. Durante la época de la revolución norteamericana, se debatió extensamente sobre qué idioma debería ser el oficial de la nueva federación de estados, y hay que recordar que el idioma alemán tuvo muchas posibilidades de ganarse ese “privilegio”.

El resultado es que no existe un idioma oficial en EEUU. Podéis leer sobre los debates entorno a la oficialidad del idioma inglés en EEUU en esta página web: Constitutional Topic: Official Language

Los ciudadanos americanos tienen el derecho de dirigirse a la administración en el idioma que mejor les parezca, con pocos límites, y es obligación de la administración proporcionar los servicios de traducción que sean necesarios. No olvidemos que gran parte del espíritu americano se basa en la supremacía de la libertad individual, frente al estado (aunque a veces la realidad no sea tanto así), y el idioma forma parte de ese conjunto de libertades individuales.

A muchos nos asombra la irregularidad de pronunciación del idioma inglés, hasta que entendemos que este idioma se he ido creando (como la mayoría) a base de cruces de idiomas muy distintos, y han intentado mantener la escritura original de cada palabra, y la pronunciación original de cada palabra, produciendo este laberinto de excepciones que marea a los estudiantes de inglés.

En el idioma inglés actual, hay muchísimas palabras latinas, danesas, francesas, noruegas, alemanas, y ya no hablemos de chinas, japonesas, españolas, e italianas, sobre todo a nivel coloquial.

Cómo aprenden inglés los angloparlantes en la escuela

Otra cosa que podría asombrar a más de uno es que los niños angloparlantes no aprenden en la escuela primaria (ni en la secundaria) ni gramática inglesa, ni sintaxis, ni vocabulario, ni nada que se le parezca, al menos del modo que nosotros aprendimos lengua española. Sin embargo, tienen una asignatura llamada English desde el primer año de estudios primarios hasta bien avanzado cualquier grado universitario.

Desde bien pequeñitos (y he vivido este proceso en directo, ya que dos de mis hijas empezaron la escuela primaria en Inglaterra) les enseñan a leer, leer y leer, y a comentar y debatir lo que han leído, y a expresarse y redactar sus pensamientos e ideas tanto en modo verbal como escrito. Esto es materia para otro artículo, pero sirva de aclaración de que la noción de que una expresión es correcta o no, no viene de la aplicación de reglas gramaticales exactas, sino de que la costumbre indique que esa expresión “suene bien” o no. Esa noción de qué suena bien, y qué no, se consigue tras muchas años de leer mucho (cosa que no nos vendría mal a nosotros tampoco).

Chili con carne and sangría, please

Los angloparlantes aceptan frecuentemente en su idioma expresiones de otros idiomas, sobre todo cuando estas se refieren a productos creados en otros países, y denominados de un modo particular en sus países de origen.

Quizá la fuente más reconocida para el uso del idioma inglés americano sea el diccionario Merriam-Webster. Si buscamos estas dos expresiones (“chili con carne” y “sangría”) nos encontraremos con estas dos entradas del diccionario inglés americano, como expresiones totalmente válidas (hasta podéis ver la fecha desde su primer uso conocido):

http://www.merriam-webster.com/dictionary/chili%20con%20carne

http://www.merriam-webster.com/dictionary/sangria

En los EEUU, nadie traduce estos nombres para convertirlos al inglés, nunca. Son lo que son, y se les llama con su nombre original español (de México o de España). Nadie dice “grounded beef with beans” para referirse a los típicos platos mejicanos basados en carne picada y frijoles.

A pesar de que la expresión “café con leche” no figura en este diccionario (aun), va siendo más y más popular, y no me extrañaría que la incluyeran pronto. Lo que sí podemos encontrar es

http://www.merriam-webster.com/dictionary/cafe%20au%20lait

y

http://www.merriam-webster.com/dictionary/latte

Y es que ni el “café au lait” ni el “latte” son “coffee with milk”, por el mismo motivo que el “café con leche” tampoco lo es. Para un angloparlante, que se refiere a estos productos con esos nombres foráneos, están clarísimas las diferencias entre estos diferentes productos, que aunque comparten los mismos ingredientes principales, se preparan con dosis distintas y con procesos de preparación distintos, y hasta se sirven en recipientes distintos.

Así que para un angloparlante nativo, al menos norteamericano, la expresión “having a relaxing café con leche en Plaza Mayor” tiene un sentido mucho más claro y evocador, conceptualmente hablando, que la expresión “having a coffee with milk in Mayor Square”

¿Deben saber inglés los políticos?

Evidentemente que sí, como todos aquellos que tengan que lidiar con personas que no hablen nuestro idioma.

Yo he tenido que impartir charlas en Japón en inglés, con traducción simultánea al japonés, y sé por experiencia propia lo mucho que se pierde al tener que apoyarte en un traductor.

Pero los políticos deben ser buenos políticos, y procurar honradamente por el bien de la sociedad a la que representan, sepan inglés o no. Y esto si que es materia para otro artículo.

 

 

photo credit: chrischappelear via photopin cc

23 comments

Leave a Reply

Author

fgg@fernansql.com

Non-Executive Director, Digital & Data Strategist, crazy about technology, movies and music of all kinds. Tom Peters' fan since 1982

Related Posts

¿Quién controla en qué trabaja mi mente?

Esto que escribo a continuación es una ficción “novelada”, pero que no es muy diferente de la realidad de mi vida y...

Read out all

El impuesto a la transmisión de la propiedad es una barrera al desarrollo

Hace años que nos quejamos en España del abismo en el que ha caído el mercado inmobiliario, sobre todo en las zonas...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: creando sentido de pertenencia, amistad a pesar de la distancia

Durante mi vida, he vivido en muchas ciudades, y en varios países de cinco continentes. He estudiado en diferentes instituciones, de diferente tipo. He...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Aprendiendo a asumir responsabilidades

Creo que fue en cuarto curso de primaria (con 9 años de edad) la primera vez que me nombraron delegado de curso...

Read out all

La incansable búsqueda del conocimiento como fuente generadora de oportunidades

Ayer me invitaron a presentar la sesión inaugural del evento HackForGood de la Universidad de Alicante, patrocinado por Telefónica. Podéis descargar la presentación,...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Disfrutando al aprender otros idiomas

Esta foto podría reflejar más bien el ambiente en el que mis hijas han tenido la suerte de educarse, al menos en algunas...

Read out all