×
Gilico y Catalina

MisAbuelosSmall

¡¡¡Feliz día de San Gil!!!

Mucha gente piensa que el G. que utilizo entre mi nombre (Fernando) y mi apellido (Guerrero) es algún otro apellido que no quiero mostrar (como García, Gutiérrez, Gómez, o algo así, como si hubiera algo de malo en esos apellidos), y algunos hasta se atreven a inventar, y se me dirigen como Sr. García, o algo por el estilo, intentando quedar bien.

El G. es la abreviatura de mi segundo nombre (Gil), el cual pongo abreviado para que no lo tomen por mi primer apellido, cosa que me ha sucedido toda la vida. Que me clasifican alfabéticamente por Gil, en vez de por Guerrero, con lo que nono encuentran mis reservas de hotel o avión, o me llaman por teléfono preguntando por el Sr. Gil.

Me llamo Gil en honor de mi abuelo materno, el siempre cariñosamente recordado tío Gilico, toda una institución en nuestro pueblo, Santo-Tomé, desde su brevísima carrera como torero o novillero, más breve carrera como político local, hasta su larga carrera como tendero, especializado en avíos de matanza y alpargatas, despiadado jugador del tute y la brisca, e increíble buscador de setas y cagarrias, por escondites y tocones que sólo él conocía (aunque alguna vez me mostró algunos de ellos), y cuya localización se llevó a la tumba (para rabia de sus competidores).

Mi abuelo murió hace ya 20 años, justo cuando empezaba a darme cuenta de quién era y quién había sido mi abuelo. Se fue sin darme la oportunidad de haber pasado más tiempo con él, y poderle preguntar más sobre su juventud, sus aventuras, sus aciertos y fracasos como empresario, sus ganas de vivir, su filosofía de vida que le valió el cariño de toda una comarca.

Pasamos demasiado poco tiempo con nuestros mayores. Ignoramos lo mucho que nos pueden enseñar, y lo mucho que podríamos disfrutar juntos de la vida. Son cansosos, como nosotros lo seremos dentro de unos años. Tienen puntos de vista distintos a los nuestros sobre muchas cosas, como nosotros de nuestros hijos, Pero al mismo tiempo son entrañables, cariñosos y siempre dispuestos a ayudar.

Nuestros hijos adoran a sus abuelos, desde sus primeros años, de un modo innato e instintivo. Asegurémonos de que no pierden ese contacto a lo largo de toda su vida. Por ley natural empezarán a echarles de menos demasiado pronto.

En estos tiempos, muchas familias españolas no podrían subsistir sin la ayuda económica de sus mayores, quienes estiran su pensión hasta límites insospechados, para poder cubrir las necesidades de una familia que ya debería poder estar emancipada.

Celebremos a nuestros abuelos mientras les tenemos con nosotros, hagámosles sentirse queridos, necesarios e importantes para nosotros, porque realmente lo son, y se lo merecen.

Así que hoy es mi segundo santo, ya que me llamo Gil como mi abuelo. Habrá que celebrarlo.

Leave a Reply

Author

fgg@fernansql.com

Non-Executive Director, Digital & Data Strategist, crazy about technology, movies and music of all kinds. Tom Peters' fan since 1982

Related Posts

Mi infancia en Úbeda: creando sentido de pertenencia, amistad a pesar de la distancia

Durante mi vida, he vivido en muchas ciudades, y en varios países de cinco continentes. He estudiado en diferentes instituciones, de diferente tipo. He...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Aprendiendo a asumir responsabilidades

Creo que fue en cuarto curso de primaria (con 9 años de edad) la primera vez que me nombraron delegado de curso...

Read out all

La incansable búsqueda del conocimiento como fuente generadora de oportunidades

Ayer me invitaron a presentar la sesión inaugural del evento HackForGood de la Universidad de Alicante, patrocinado por Telefónica. Podéis descargar la presentación,...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Disfrutando al aprender otros idiomas

Esta foto podría reflejar más bien el ambiente en el que mis hijas han tenido la suerte de educarse, al menos en algunas...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Aprendiendo a presentar en público

Yo fui un niño tímido, que siempre se sentía un poco inseguro en presencia de otros. Sin embargo, no era introvertido, al...

Read out all

No cruces en rojo, que hay niños mirando

Como ya he comentado en alguna ocasión, viví durante cuatro años en Inglaterra, en una preciosa ciudad de los Cotswolds, llamada Cheltenham....

Read out all