×

He leído hoy en El País, que España ha caído cuatro puestos en la clasificación mundial de competitividad del Foro de Economía Mundial dejando paso a países con una infraestructura de tecnologías de la información más competitivas que España, como Malasia, Malta, Italia y Luxemburgo.

Me da pena leer este tipo de datos, principalmente porque no veo claro que se estén tomando las medidas oportunas para resolver el problema de base.

Por suerte o por desgracia, me ha tocado pasar los últimos doce años de mi vida fuera de España, y aunque ya he vuelto oficialmente, sigo observando bastante desinterés por parte de las empresas e instituciones españolas en apostar seriamente por la tecnología.

Solo hay que preguntar a los empleados de las empresas cuánto presupuesto tienen para formación (formación de verdad, no emplear parte del tiempo libre en hacer un cursillo que permita obtener un diploma, que a su vez permita obtener puntos para un examen de oposición).

Cuando en nuestra país se fomenta la titulitis frente a la contratación de profesionales con sólidos conocimientos, sea cual sea la titulación (o falta de ella); o se prefiere mantener el escalafón derrotando la ilusión y capacidad de actuar de mejores profesionales que no pueden escalarlo por falta de habilidad política, o simplemente por falta de edad; y cuando se premia el conformismo estable frente al riesgo a fracasar (o al éxito), ¿a quién le extrañan estos números?

Así que aunque vivo en España, al menos fiscalmente, sigo teniendo clientes solo fuera de España. ¿Por qué? Porque a nadie en mi país parece interesarle lo que hago.

Sí, estos números me llenan de pena, y de falta de esperanza.

Quizá algún día el gobierno aprenda que esta situación no se cambia publicando un nuevo plan de tecnologías, sino atajando los problemas que de verdad atenazan el progreso de este país que amamos y nos toca sufrir.

La desafortunada frase de D. Miguel de Unamuno “Que inventen ellos, que luego utilizaremos lo que descubran” aún pesa sobre nuestras cabezas. (hay quien la modificó como ” que inventen ellos, que para eso les pagamos los royalties” )

Fernando G. Guerrero

1 comment

Leave a Reply

Author

fgg@fernansql.com

Non-Executive Director, Digital & Data Strategist, crazy about technology, movies and music of all kinds. Tom Peters' fan since 1982

Related Posts

¿Quién controla en qué trabaja mi mente?

Esto que escribo a continuación es una ficción “novelada”, pero que no es muy diferente de la realidad de mi vida y...

Read out all

El impuesto a la transmisión de la propiedad es una barrera al desarrollo

Hace años que nos quejamos en España del abismo en el que ha caído el mercado inmobiliario, sobre todo en las zonas...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: creando sentido de pertenencia, amistad a pesar de la distancia

Durante mi vida, he vivido en muchas ciudades, y en varios países de cinco continentes. He estudiado en diferentes instituciones, de diferente tipo. He...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Aprendiendo a asumir responsabilidades

Creo que fue en cuarto curso de primaria (con 9 años de edad) la primera vez que me nombraron delegado de curso...

Read out all

La incansable búsqueda del conocimiento como fuente generadora de oportunidades

Ayer me invitaron a presentar la sesión inaugural del evento HackForGood de la Universidad de Alicante, patrocinado por Telefónica. Podéis descargar la presentación,...

Read out all

Mi infancia en Úbeda: Disfrutando al aprender otros idiomas

Esta foto podría reflejar más bien el ambiente en el que mis hijas han tenido la suerte de educarse, al menos en algunas...

Read out all